Salvanatura

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CONTANDO AVES PLAYERAS EN LA PAZ Y LA LIBERTAD Imprimir E-Mail

Lun, 08 de Febrero, 2010.- Varios biólogos de SalvaNATURA participaron en la cuarta edición del Conteo de Aves Playeras, realizado por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) en todo El Salvador, del miércoles 3 al 7 de febrero de 2010.


 

Esta actividad es una forma de conocer las poblaciones de estas especies de aves en distintos lugares como Cerrón Grande, Complejo Los Cóbanos, La Unión, La Paz y La Libertad.

Nuestra Coordinadora del proyecto Monitoreo Permanente de Aves, Lety Andino, junto a las Coordinadoras de Campo, Vicky Galán, Iván Rivas e Iselda Vega, fueron a identificar aves playeras en la bocana del Río Jiboa, playa Los Pinos, Las Bocanitas, y playa Toluca, sitios correspondientes al departamento de La Paz y La Libertad.

Un día antes uno de los miembros del equipo observó un grupo de garzas en las proximidades del Parque Cuscatlán, como un preludio de las especies que hallarían. Según comentó, estas garzas siguieron rumbo al norte de la capital. Al día siguiente, 6 de febrero, el equipo salió muy temprano y sin perder más tiempo, se dirigieron a la bocana del Río Jiboa, un sitio que sufrió los estragos de la pasada tormenta Ida, ocurrida en noviembre del año pasado.

Casas y una calle destruidas por las fuertes lluvias son los vestigios que encontraron las observadoras, un sitio a la espera de ser reconstruidos para convertirse nuevamente en un atractivo turístico.




Dejando a un lado la contrastante panorámica entre la destrucción y la vista espectacular de un mar azul, con un cielo completamente despejado, Lety y el grupo sortearon bancos de arena como también cercas artesanales para llegar a la bocana, donde las esperaban sin prisa las siguientes especies:

Chorlo Gris (Pluvialis squatarola), Cadelero Americano (Policía) (Himantopus mexicanus), Playero Blanco (Calidris alba), Playerito Chichicuilote, el de la foto a la izquierda (Calidris minutilla), Charadrius semipalmatus, y la protagonista del cuento Chorlito Lindo, Chorlito de Pico Grueso (Charidrius wilsonia).



El inclemente sol tenía un poco inquietas a nuestras biólogas pero eso no les impidió trasladarse hasta el sitio conocido como Las Bocanitas, en el que pudieron observar con toda nitidez las huellas de muchas aves playeras, pero también el cadáver de una garza blanca, posiblemente atacada por un depredador humano.

Además varios puntos de esa zona se encontraron contaminados de plásticos y otros desechos, que bien pueden proceder de los pobladores o de las mismas ciudades, a través de la conexión de ríos que llegan al sitio.








En Las Bocanitas, identificaron a la especie Playero Alzacolita (Actitis macularia). Uno de sus individuos tuvo el privilegio de aprovechar las tranquilas aguas del lugar y posarse en un tronco a la deriva, mientras acicalaba sus plumas y salir fotogénico para la cámara.





También, el equipo pudo constatar la presencia de turistas infantiles que probaban sus destrezas innovadoras para saltar al agua tibia de Las Bocanitas. Pese a la presencia de los niños y algunos pescadores, las aves no se intimidaron y siguieron su acostumbrado ritmo de buscar con sus picos puntiagudos el sustento del día.






Una de las escenas que se repitió a lo largo de los tres lugares visitados en La Paz y La Libertad fue la feliz comunión de varias especies de aves playeras, sin por ello denotar discordia o incomodidad entre ellas. Esto es un claro ejemplo de buena convivencia que bien valdría la pena replicar en la comunidad humana.



Los Pinos: El mejor de los hallazgos

Al otro extremo de Las Bocanitas, ubicada a unos pasos de un cementerio pueblerino, todavía adornado con las flores plásticas del pasado día de difuntos, en medio de un solaz de árboles y ranchos de palma improvisados, el equipo llegó a playa Los Pinos, la perfecta unión de una desembocadura de río con las olas del mar.

En este sitio, la afluencia de turistas locales y pescadores eran mucho mayores que en Las Bocanitas, y sin embargo, fue el lugar ideal para el mejor de los hallazgos del conteo en La Libertad.




Pasando inadvertida por sus demás compañeras de alimento y el bullicio de los niños en las orillas de Los Pinos, apareció una de las especies más difíciles de encontrar: Chorlito Nevado (Charadrius alexandrinus). Con la ayuda del libro Aves de Norteamérica y 6 pares de ojos, nuestras biólogas ratificaron el hallazgo.







Al caer la tarde, el equipo se dirigió a playa Toluca, un escenario colmado de troncos de árboles a la orilla del mar, que hacían juego con los dorados rayos de un sol vespertino. Entre las especies que observaron en ese lugar están Chorlo Gris (Pluvialis squatarla), Playero Blanco (Calidris alba), Chorlito Piquigrueso (Charadrius wilsonia) y Chorlito Semipalmado (Chariadrius semipalmatus)


Fue un día extenuante por el calor de las costas, sin embargo, la jornada tuvo un matiz revelador al identificar a una de las especies más raras, como lo es la Charadrius alexandrinus. “Tuvimos pocas especies en nuestro conteo, pero esta ave supera nuestras expectativas”, afirmó, Lety, a Prensa de SalvaNATURA, mientras el sol declinaba en el horizonte, para dar por finalizado el conteo en las costas de La Libertad.

Fotos por: Lety Andino, Coordinadora del Monitoreo Permanente de Aves